DIEGO LÓPEZ
Convencido de que "La Paz Comienza Creyendo", Diego Huerta es un joven fotógrafo regiomontano, reconocido en México y Estados Unidos no sólo por su trabajo en el medio fotográfico editorial y comercial sino también por sus diversos proyectos dirigidos a la sociedad mexicana.
Más de 15 años de trabajo lo avalan y así lo dice su desenvolvimiento en las artes plástica, diseño gráfico y por supuesto, su gran pasión, la fotografía.
Nacido en 1976, Huerta ha dedicado los últimos años a realizar proyectos que retratan diferentes realidades de los pueblos y sectores sociales mexicanos; basta mencionar "Fénix, 100 años de bomberos de Nuevo León", que retrata la cotidianidad de estos héroes humanos; "El pueblo de las nubes" que centra su atención en el pueblo huichol de San Andrés Cohamiata en Jalisco; "El día que no tuvimos color", que registró la situación de las familias regias tras el paso del huracán Alex y "Quiéreme", sesiones fotográficas en pro de la no discriminación.
De lo plástico a lo fotográfico
Fue a principios de la adolescencia cuando el fotógrafo sintió cierta atracción por las artes plásticas y el muralismo, expresiones artísticas en las que encontró la inspiración para proyectar lo que quería.
Sin embargo, más tarde se encontraría con las cámaras y así halló el medio idóneo en el que podía mezclar sus gustos. De inmediato tuvo contacto con la fotografía pues trabajó como asistente de fotógrafos periodísticos de los cuales aprendió muchas cosas y sobre todo, descubrió que a eso quería dedicarse el resto de su vida.
A lo largo de su trayectoria como profesional ha desarrollado un gusto por la fotografía comercial en el área publicitaria y ello lo demuestra en el trabajo que realiza con frecuencia con agencias y marcas especializadas en Estados Unidos, así como para revistas nacionales e internacionales que le ha permitido desarrollar su faceta personal que, como él mismo dice, "es lo que viene a dar un equilibrio entre el trabajo y la satisfacción personal".
31K
Luego de explorar, explotar y demostrar su interesante potencial como artista gráfico, Diego Huerta está ahora en medio de una interesante travesía por los 32 estados de la República Mexicana con una sola meta, alcanzar la importante cantidad de 31 mil retratos de hombres, mujeres, adultos, jóvenes y niños, que al igual que él y cientos de mexicanos deseen una sola cosa: la paz.
De este importante proyecto que ha llegado esta semana a Chiapas para recorrer durante siete días los municipios de Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de Las Casas, Palenque, Chiapa de Corzo, Copainalá y Tecpatán, es de lo que platicamos en entrevista para Cultura de El Heraldo de Chiapas con Diego Huerta.
Diego López: ¿Qué es 31K?
Diego Huerta: 31 mil Retratos por la Paz no es más que otra cosa que un esfuerzo que iniciamos dos personas, sentimos que ya no es un proyecto sino un movimiento, buscamos a través de la fotografía contrarrestar el impacto negativo que hay en la sociedad por las más de 31 mil muertes que se han presentado en nuestro país, creemos y estamos convencidos que al menos si no son muchas o cientos, una de esas fotografías va a cambiar el destino de este país, así lo creemos, hay fotografías icónicas que han marcado generaciones y estamos seguros que 31K por lo menos va a hacer la diferencia, creemos que los jóvenes pueden participar porque son ellos quienes lo están impulsado, creemos que ahí está empezando el cambio directo y el definitivo que va a cambiar el curso de una historia triste que se está contando pero que le vemos un gran potencial a cambiar en los jóvenes y en los niños que están ofreciendo respuestas a estas situaciones.
DL: ¿Cómo nace la iniciativa de realizar este proyecto?
DH: Es bastante simple, hoy en día hablar de cifras oficiales o no oficiales de gente que lamentablemente ha fallecido a lo largo de cuatro o cinco años ya no nos impacta como sociedad, hemos perdido la capacidad de asombro, de ver lo que pasa en un país como México, a partir de ahí decidimos que estamos todavía en tiempo justo para hacer un cambio que revierta lo que está pasando.
DL: ¿Cómo ha sido la participación de la gente?
DH: Hasta el día de hoy no hemos tenido una respuesta negativa de las personas, al contrario, cada día la gente identifica más al proyecto, cada día identifica más a la paloma, a nuestra huasteca, y el nivel de participación, si lo pudiéramos poner número, yo te podría hablar de un 80 ó 90 por ciento de participación efectiva, obviamente nosotros hacemos la labor de explicar el porqué de cada uno de los retratos y es decisión de cada persona dar el sí o no y cada vez tenemos muchos más sí que nos.
DL: ¿Por qué el emblema de la paloma azul de origami?
DH: Cuando comenzamos el proyecto sabíamos que necesitaríamos de un elemento que pudiera unir a esos 31 mil retratos, para nosotros obviamente la paloma es un elemento natural de la paz y habíamos considerado usar palomas vivas, palomas verdaderas, pero iba a ser un problema de logística compleja trasladarnos de un estado a otro con unas cuantas palomas, se nos ocurrió la idea de hacerla de papel y el origami o la papiroflexia fue la solución inmediata y el color azul es simple, es más vistoso, más llamativo y por eso forramos la paloma que está hecha de papel kraft y así se quedó, la paloma azul y creo que ahorita ya es bastante representativa del proyecto.
DL: ¿Cuál es la mecánica de participación en 31K?
DH: La manera más fácil de participar es siguiéndonos a través de redes sociales como lo es Facebook y enterándose en qué lugares y ciudades vamos a estar retratando personas, nos ubican, solamente basta con sostener la paloma, estar conscientes del porqué es cada retrato que estamos tomando y posteriormente la publicamos y la gente puede estar participando, es un esfuerzo pequeño y mínimo pero que si lo sumamos se vuelve grande e importante.
DL: ¿Cuál ha sido el papel de las redes sociales en este proyecto?
DH: Las redes sociales ha sido una herramienta básica e imprescindible en 31K porque ha sido a través de ellas que hemos creado grupos de personas que han apoyado a lo largo de ese proyecto y esas personas son las que se organizan y hacen los preparativos para antes de que nosotros lleguemos a las ciudades, a la logística me refiero contactar con universidades, con empresas, identificar puntos en donde la gente se concentre en masas y hasta darnos hospedaje, alimentación y en algunos casos hasta darnos para gasolina, todo eso ha sido a través de las redes sociales, por ello creo que aunque se habla mucho, a veces de las cosas negativas de las redes sociales, nosotros podemos hablar del lado positivo, de las cosas buenas que se hacen a través del ciberespacio porque para nosotros ha sido un medio totalmente beneficioso en todos los sentidos.
DL: En materia de violencia o problemáticas sociales, ¿cuáles son las diferencias que has encontrado entre las ciudades que has visitado?
DH: Es justo por eso que comenzamos no sólo el proyecto en Monterrey, sentimos que hasta el momento la problemática en cuestión de seguridad y en cuestión de cómo se lee la violencia ha sido de manera independiente, es decir creemos y decimos que las problemáticas sólo pertenecen a algunas entidades del norte y del noreste del país y sentimos que es problema de cada uno de los estados y que los resuelvan, nosotros sentimos y estamos convencidos que son problemáticas que tiene una nación y es momento de empezar a reaccionar y a organizarnos como país, obviamente Yucatán que es el estado más seguro a nivel República no está exenta de toda esta ola que se ha presentado en los últimos años; estamos convencidos de que es responsabilidad de todos procurar y promover la paz.
DL: ¿Cómo se financia un proyecto tan importante como 31K?
DH: Tanto Daniela, mi productora, como yo hemos tenido la capacidad de ir haciendo nuestros propios ahorros, decidimos tomarlos y usarlos en lo que han sido gastos, sobre todo al principio del recorrido que no había contacto directo con la ciudadanía y se nos iba el dinero en comida, en hoteles, sin embargo los ahorros tienen un principio y un fin, los nuestros llegaron ya a esta etapa pero no podíamos detener el proyecto y fue a través de las redes sociales que comenzamos a contactar personas y las mismas nos contactaron y es a través de ellos que podremos seguir moviéndonos en todo México, son las mismas personas, los mismos jóvenes quienes nos están ayudando en estas cuestiones y es así como la vamos solventando, con la ayuda directa de la gente. Esperamos que alguna empresa de la iniciativa privada, que no tenga otro interés más que el de fomentar la paz, se pueda unir al proyecto y terminar porque aún falta la impresión de mil 900 retratos, los primeros 100 se imprimieron ya, los pusimos de nuestra bolsa y están en Ciudad Juárez pero todavía falta un gran esfuerzo que esperamos pueda ser solventado.
DL: ¿Qué satisfacción te deja este proyecto?
DH: La satisfacción es ver cientos y cientos de rostros de mexicanos y no mexicanos que tienen su propia historia que contar y cuando llegamos a las casas donde nos dan hospedaje o a los hoteles y comienzo a ver los retratos es inevitable sonreír, recordar lo momentos y anécdotas; como persona y mexicano es la mayor satisfacción que uno puede tener a través de un proyecto como 31 mil Retratos por la Paz.
DL: ¿Qué plazo te pusiste para alcanzar la meta de los 31 mil retratos?
DH: Inicialmente nos marcamos terminar en octubre y así va a suceder, vamos a completar los 31 mil retratos; ¿cuándo y dónde va a terminar? No lo sabemos porque es un proyecto orgánico que ha crecido a una velocidad que no habíamos calculado, no sólo tenemos invitaciones en ciudades de la República Mexicana sino que comenzamos a tener invitaciones en ciudades de la Unión Americana, tenemos una ruta pendiente en Estados Unidos, hay gente que se está organizando para llevarnos a Europa y Sudamérica, esto es apenas la punta de lanza, nos concentraremos en terminar en México y que después el proyecto nos marque la pauta.
DL: ¿Realmente la paz comienza creyendo?
DH: Creo que es importante volver a creer en la familia, amigos, trabajo, ser honestos y creer que podemos funcionar como sociedad, como comunidad, podemos empezar a funcionar como personas y como mexicanos irnos quitando todas los defectos y complejos; es momento de creer que somos capaces de hacer un cambio y lograr un mejor país, ser mejores ciudadanos, respetar nuestros entornos y no violentarlos, es momento de creer, y creo que por ahí va a comenzar el cambio real.
Esta iniciativa que se apoya de la ciudadanía para su realización, recorrerá hasta 14 de agosto diferentes pueblos y ciudades chiapanecas en su búsqueda por involucrar diferentes sectores poblacionales en este proyecto que arrancó en el norte del país en mayo pasado y que hasta la fecha ha sumado ya más de 15 mil participantes.
Únete, participa y cambia que la paz comienza creyendo.

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